Al filo de la media noche de ayer martes, el portal Crónica del Poder, difundió lo siguiente: Veracruz, Ver.- El diputado federal del PRI por Córdoba y nombrado moral por Coatzacoalcos y los Tuxtlas, Javier Duarte de Ochoa, descartó que aspire a suceder al gobernador Fidel Herrera Beltrán en la gubernatura del estado, ya que se encuentra enfocado a sus actividades legislativas.
En entrevista celebrada en el aeropuerto “Heriberto Jara Corona”, el legislador priista agradeció a sus compañeros que lo vislumbren como posible candidato gobernador rumbo a las elecciones del 2010, sin embargo, aseguró que cuenta con otros proyectos que requieren su atención.
Javier Duarte de Ochoa, aclaró que no es quien para juzgar o evaluar si los datos de la encuesta Consulta Mitofsky son reales como fueron cuestionados por el diputado local, Héctor Yunes Landa. “A mí no me corresponde hablar de esos resultados”. Dijo que su prioridad está en trabajar bien como diputado federal, “esa es mi tarea y responsabilidad. Mi trabajo en estos momentos está enfocado como legislador federal, para eso fui electo” reiteró.
Sobre la posición del diputado local, Héctor Yunes, “es una aspiración legítima, él tiene sus objetivos, como compañero lo respeto, tiene su capital político. La verdad, agradezco a mi partido que me considere parte del grupo de posibles para ser candidato al gobierno del estado, pero mi trabajo está enfocado como legislador federal, para eso fui electo” expresó.
¿Será una finta más, o se desinfló Javier Duarte, hasta ahora delfín de Herrera Beltrán para sucederle en la gubernatura de Veracruz? Esa va a ser la interrogante motivo de discusión entre la clase política veracruzana.
Por mucho esfuerzo que se aplique, harto difícil resulta substraerse del clima de discordia y encono que de manera temprana auspicia la pedestre y hasta obscena confrontación del PRI y el PAN en Veracruz. Paradójicamente ambos partidos a su vez enfrascados en como resolver el divisionismo que,con igual carácter, se da entre sus filas.
Entre la clase política y el ejercicio periodístico que gira en torno a esta, la motivación para conformar el escenario de negros nubarrones, se circunscribe a la sucesión del Maestro Fidel Herrera Beltrán; de esta depende el obtener o conservar privilegios, prebendas y hasta una manera cómoda y rápida de enriquecerse a costa de las arcas públicas. Un todos contra todos en el que los partidos minoritarios juegan el triste papel de mirones de palo, esperando, quizá, la oportunidad de sumarse a un PAN o a un PRI que les garantice su supervivencia.
Lo curioso del asunto es que quien marca la agenda de tal confrontación, es Miguel Ángel Yunes Linares, lo mismo al interior del PAN que al interior de la administración pública estatal cuya expresión partidista, el PRI, tantito afirma que el enemigo natural de Fidel Herrera Beltrán está políticamente muerto, y tantito se muere de miedo ante la sola idea de que el actual Director General del ISSSTE sea postulado como candidato del blanquiazul a la gubernatura del estado. Y no es para menos, de lograrse la unidad al interior del PAN y el consenso se de en torno a Yunes Linares,depende que el hasta ahora delfín del gobernador, cual globo de Cantoya, se eleve o lo le corten el gas dejándolo caer.
Para la vieja guardia priísta, conocedora de la inteligencia, perversidad y perfil psicopolítico de Fidel Herrera Beltrán, está claro lo segundo. Al ahora diputado federal le cortaría de tajo la cabeza optando por el llamado “plan B”, enfrentando en su momento a Yunes Linares con un comodín a la altura de la circunstancia. Y tan pesa tal percepción de un priísmo formado en usos y costumbres de un viejo régimen que ya está de retorno, que ello ha dado lugar a un cada vez más amplio consenso en torno a la desde ahora descalificación de Duarte de Ochoa; abriéndole paso libre a un personaje con mayor formación, experiencia, empuje y capacidad para enfrentar las malas artes del neopanista; lo que ya se refleja en los medios de comunicación masiva que, al margen de los dividendos que les reditúa el inflar mediáticamente al joven delfín, piensan y actúanya en función del futuro cercano.
La descalificación de Duarte de Ochoa, se está llevando al extremo que ya toca las fibras más sensibles del mecenas, al que públicamente se le ha colgado la etiqueta de “mentiroso y ladrón”, con la pretensión de torcerle la mano para que anticipe la caída del delfín.
Y mientras en Veracruz se teje y desteje la grilla a bacinicazos y encuestas “patito”, nubarrones oscuros ensombrecen al país en su conjunto. La alianza entre el PRI y el PAN para sacar adelante el paquete económico propuesto por Calderón Hinojosa, auspiciada por Carlos Salinas, en su calidad de “Padrino” y, el “jefe Diego” en su carácter de cabildero de los intereses del poder fáctico, es más que evidente en el Congreso de la Unión. Tan evidente, que más que hablar de un muyposible bipartidismo en México, tal alianza de intereses comunes es calificada ya por la opinión pública como un unipartidismo soez bajo las banderas del PRIAN.
Ambiente propicio para engallar a un Calderón Hinojosa, que obcecado en dar continuidad al neoliberalismo en México, presuntamente sin oposición en el Congreso al contar con la anuencia del PRI, anuncia a bombo y platillo que los trabajadores contribuirán a resolver la crisis, financiando con sus fondos de pensión y ahorro para el retiro, el rescate de de sus patrones.
Si vivieranlos Constituyentes del 17, el sólo conocer tal anuncio les llevaría a la muerte súbita; lo que no sucede con una izquierda electoral ni con un charrismo sindical inerte. La lucha de clases está muerta y enterrada en México; la prioridad hoy ante la pretensión reaccionaria de Calderón Hinojosa es la pugna por el poder y el control en dos delegaciones del gobierno del Distrito Federal.
La izquierda social es otro cantar. Para esta, Calderón y el PRIAN constituyen el peligro real para México y defenderán, a su modo, pero defenderán los derechos de los trabajadores, la economía popular, y la soberanía de este país hoy vulnerada y vilipendiada desde las trincheras de la derecha.Defensa inútil en una batalla desigual, condenada de antemano al fracaso, pero al fin defensa de los más caros intereses de la Nación.
No cabe duda, el México real y el Veracruz virtual, son dos mundos conviviendo en el mismo espacio en órbitas y tiempos diferentes.
"Me tiene sin cuidado la demanda de juicio político"
Como había anticipado el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, la dependencia a su cargo determinó negar la toma de nota a Martín Esparza Flores como secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y alertó, incluso, que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) probablemente en unas semanas más declarará nulas las elecciones de esta organización.
En una conferencia de prensa en la que Lozano sostuvo que la resolución que tomó la dependencia se debió a las inconsistencias y deficiencias en la información entregada, aseguró además que le tiene totalmente sin cuidado la demanda de juicio político presentada en su contra por el comité central encabezado por Martín Esparza pues, dice, no ha violado la autonomía sindical.
En el México cuya imagen de cercanía al desastre es ya tema cotidiano, contamos con algunas entidades federativas cuyos gobernantes, con más sentido común que sabiduría y buen juicio, practican el difícil arte de nadar de muertito. Sin ruido, sin aspavientos, sin triunfalismos infundados, y sin confrontaciones con el gobierno federal, pasan desapercibidos frente a la crisis y lo más relevante, mantienen un clima de paz, tranquilidad y trabajo entre sus gobernados.
De que existen problemas de toda índole en todo el país, ni quien lo dude. La lacerante desigualdad y pobreza, ahora incrementada con el desempleo, pérdida del poder adquisitivo del salario, así como por la violencia y los desatinos propiciados por un gobierno federal que carece de piloto, brújula, y lo que es peor, de visión de Estado a la que habría que recurrir para marcar rumbo y destino, lastima en menor o mayor grado a todas las entidades federativas. Ninguna está a salvo y, sin embargo, fuera de las inevitables confrontaciones entre una clase política que no sabe actuar de otra manera, algunas de ellas viven prácticamente en el anonimato mediático. Poco o casi nada, los medios de comunicación de masas les ponen en el primer plano de la vida nacional.
Tlaxcala y Yucatán, por ejemplo, en muy contadas ocasiones ocupan las primeras planas de la prensa impresa o electrónica. Dando la impresión de que viven en el limbo. Su reducida población se corresponde con disponibilidades del empleo generado por incipientes pero eficaces actividades industriales, agropecuarias o de servicios, guardándose un mínimo de equilibrio en el mercado laboral. Sin tener la audacia de afirmar que la mayoría de la población vive bien en estas entidades federativas, cuandomenos se percibe que se desenvuelve en un clima de trabajo y tranquilidad social.
Llamando la atención el que sus gobernantes no hagan ostentación de lo anterior, ni mucho menos generen expectativas sobre la situación que guardan sus respectivas entidades, que pudieren dar lugar a considerárseles polos de atracción para los ya varios millones de desempleados que pululan lo mismo en las áreas urbanas que en el medio rural.
Un buen amigo yucateco, tras escucharme ponderar el impactante desarrollo urbano de Mérida y los altos niveles de cultura de promoción y atención al turismo que se perciben en la ciudad blanca, con no fingida preocupación me pidió no expresarme así fuera de los límites de esa entidad. Antes al contrario, me dijo, habla mal de Yucatán, de los problemas insolubles de Mérida, de la crisis en el sector rural, de lo cursi de la gobernadora y, sobre todo, del desempleo galopante que nos aqueja. Ante mi extrañeza, me argumentó: “Como dicen ustedes en el México chilango, entre menos burros más olotes. No nos gustaría que de buenas a primeras nos invadieran miles de desempleados provenientes de otras entidades federativas.Con los que ya tenemos es suficiente”.
Muy elocuente tal argumentación. Entre más se propale que una entidad federativa atraviesa por una situación de bonanza, con tasas de inversión, crecimiento económico, del PIB y de la generación de empleos,por encima de la media nacional, como es el caso de Veracruz, mayor será el grado de atractivo que para los desempleados de entidades vecinas ofrece el estado. La gente, emigra hacia aquellos “paraísos” en los que pueda asegurarse un mínimo de oportunidad de supervivencia, constituyéndose en un problema de gran envergadura paralos países receptores como se observa en la Unión Americana y Europa. En nuestro caso particular, para la isla de la fantasía en la que por suerte nos toca vivir.
La diferencia con Yucatán o Tlaxcala, es que en Veracruz nuestro gobernadorno gusta de nadad de a muertito, antes al contrario, entre más chapotea y más ruido hace, ponderando las bondades de Veracruz y de su gobierno fiel, más a gusto gobierna. Por lo que yo me pregunto: ¿A cuanto asciende nuestra capacidad como entidad receptora para poder soportar una eventual avalancha de desempleados? ¿Se estará tomando en cuenta en el “plan estatal de desarrollo (con minúsculas), que con nuestros propios desempleados y los migrantes que ya vienen de regreso por falta de oportunidades en la Unión Americana, es más que suficiente?
Si las cuentas alegres que propalan Carlos García Méndez y Américo Zúñiga Martínez, fueran comprobablemente ciertas, chance y podríamos darnos por satisfechos cuando menos, de que no hay un solo veracruzano sin una oportunidad de empleo con salario remunerador. ¿Para que buscar entonces descender en el lugar privilegiado que ocupamos en la tasa nacional de crecimiento del PIB y de generación de empleos? Más nos vale aprender a nadar sin hacer ruido.
Hace una semanas expresé que a mi juicio el puente más largo a recorrer por el Maestro Fidel Herrera Beltran, sería aquel cuyo punto de salida sería la entrega de la estafeta y, el de llegada, el marcado por la definición del candidato oficial de su partido para la contienda por la presidencia de la República.
Al respecto recibí diversos comentarios, coincidiendo la mayoría en que estaba equivocado en mi percepción. “Fidel tiene la suerte de brincar de una posición a otra sin mayor trámite y, siempre cae de pié. Para cuando concluya su mandato ya tendrá asegurada la continuidad de su exitosa carrera política”. Viniendo las opiniones de quienes conocen al gobernador desde el inicio de sus andanzas políticas, no me quedó de otra que aceptarlas. El prolongado puente que percibiera no parece ser tal. Sin embargo, ya está a la vista otro, de mayor envergadura, pesado en su transitar, plagado de baches y de no pocas piedras en el trayecto.
Tal puente no es otro que el que media de aquí a la entrega de la estafeta, y al que está obligado Herrera Beltrána transitar con algo más que su inteligencia y olfato político.
De acuerdo a filtraciones, notas de prensa y los golpes bajos que con toda insidia lanza Miguel Ángel Yunes Linares a su acérrimo enemigo, el mayor problema a que se enfrenta hoy el gobernadory que sin duda habrá de prolongarse a lo largo del 2010, es el de lograr tapar con toda pulcritud y atingencia los enormes boquetes que se registran en diversos frentes de las finanzas públicas estatales.
Las arcas de la administración pública están quebradas. Se habla de adeudos a empresas constructoras, proveedores, bancos, financieras y el Instituto de Pensiones (IPE) superiores a la capacidad real de pago del gobierno estatal. Tan cuantiosa es la deuda, se dice, que las aportaciones federales que se espera recibir en lo que resta del año y las que la federación asigne para el siguiente, más remanentes de las bursatilizaciones, no serán suficientespara dejar satisfechos a los acreedores y dar término a múltiples obras de infraestructura ya iniciadas. Amén de las exigencias sociales de compromisos no cumplidos.
Miguel Ángel Yunes Linares no anda tan errado, se comenta. Conoce cual es el lado flaco de la actual administración pública y hacia allí van dirigidos sus golpes mediáticos que, por cierto, involucran al anterior secretario de planeación y finanzas y hoy diputado federal, Javier Duarte de Ochoa.
Dada la opacidad en el manejo de la cosa pública, habría que contar con una bola de cristal para saber a ciencia cierta de que tamaño es el boquete. Pero los indicios que se filtran, como el caso de la empresa a cargo de la construcción del puente de la Plaza Cristal, que está contra la pared a media obra a consecuencia de lo que se le adeuda, o las inoportunas declaraciones de la burocracia estatal respecto al adeudo al IPE, entre otros, apuntan a que los problemas financieros del gobierno estatal pueden considerarse como graves, al grado de que ya se duda pueda cumplir con el pago de aguinaldos en diciembre próximo.
Para tratar de salir adelante, el Maestro Fidel Herrera solicita al Congreso del Estado la autorización de un presupuesto del orden de 65 mil 300 millones de pesos para ejercerse en el 2010. Cifra superior en un cinco por ciento a lo autorizado para el presente ejercicio fiscal.
Cuando se gasta más de lo que se dispone, hay problemas. Esperemos no sea el caso de Veracruz, de lo contrario, transitar con éxito por este puente monumental,efectivamente sería el gran reto para lo que resta de la administración a cargo de Herrera Beltrán.
Como es de esperarse, opiniones calificadas podrán convencerme nuevamente de mi error de apreciación. Ya veremos.