En el marco del día del maestro, protesta magisterial en Morelos
México, DF. El presidente Felipe Calderón aseguró este viernes que los verdaderos costos que debe contabilizar México son la inacción, la pasividad, la cobardía e ineficiencia que provocaron que México cayera en el marasmo de la delincuencia, en una crítica a sus antecesores y en respuesta a los comentarios hechos momentos antes por la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, quien dijo que la lucha contra la delincuencia ha implicado enormes costos.
"Muchísimos más (son) los costos que tuvo que padecer México por el hecho de no enfrentar a la delincuencia como debe enfrentarse", expresó el mandatario durante su participación en el acto con motivo del Día del Maestro en Los Pinos.
Por otra parte, Calderón Hinojosa dijo que el gobierno federal tiene una alianza con el magisterio nacional, pero "que nadie se equivoque", es a favor de la calidad educativa, por los niños y jóvenes, por el futuro.
En mi apunte del sábado 11 del mes en curso, comenté que: Así como en el caso de la influenza los cerdos no tienen la culpa, puesto que los marranos han sido otros, el peligro real para el presente y futuro del país, reside en el contubernio evidente entre un empresariado contrario a los intereses de la Nación y la oportunista y desclasada partidocracia bajo el control del PRI y del PAN.
Sugiriendo la conveniencia de releer a Porfirio Muñoz Ledo, en tanto que “La Ruptura que viene”, de su autoría, “pone al desnudo al PAN y al régimen calderonista, hoy se hace imprescindible para entender medianamente un escenario en el que a la debacle de Acción Nacional se suma la del PRI, aliado en lo sustantivo de las fuerzas políticas y económicas retardatarias, internas y externas, que el primero representa”.
Todo esto en relación al escándalo a que diera lugar el libro de Carlos Ahumada “Derecho de Réplica”, que pone al desnudo las corruptelas de destacados personajes del PRI, PAN y PRD.
No pasó una semana para que mi percepción sobre la crisis al interior del PRI fuera confirmada. No sólo se iguala con la que vive el PAN en su rápido proceso de descomposición a partir del arribo a la presidencia de la República de un ranchero arribista y ramplón. Las “confesiones de familia” vertidas por Roberto Madrazo y las precipitadamente desmentidas del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, dejan entrever que al interior del PRI no cantan mal las rancheras. La lumpenización de la cúpula de las dos fuerzas políticas más emblemáticas del país, pone de manifiesto el nivel de descomposición de la vida política de México.
Oscuros intereses de personajes de primer nivel de ambos partidos, aliados con lo más negativo del capital nacional y extranjero, en un entramado delincuencial que tiene por botín a México, se hacen públicos, confirmando lo que para el sentido común en la percepción de millones de mexicanos, era más que evidente. El país ha sido y es gobernado por una mafia. La democracia simulada acompañada del ya clásico gatopardismo, constituye apenas el telón tras el que se oculta, o se ha intentado ocultar la degradación ignominiosa de una mediocre clase gobernante al servicio del gran capital.
Palo dado ni dios lo quita, reza la conseja popular. Los esfuerzos por diferenciar al PRI del PAN, o viceversa, al calor de una contienda electoral ya calificada como “guerra sucia”, serán en vano, al igual que todo lo que se haga o diga por desmentir a Carlos Ahumada, Roberto Madrazo y Miguel de la Madrid. Las “confesiones de familia” han golpeado y caladohondo en la ciudadanía y ello se reflejará en las urnas.
Si en la Cámara de Diputados se estimara para antes del escándalo a que dieran lugar las “memorias” de un criminal confeso, un abstencionismo del 68 por ciento en la elección de julio próximo, el descrédito de la clase política, que habrá de incrementarse con dimes y diretes a lo largo de las próximas semanas, ofrece malos augurios, pudiéndose prever resultados electorales quizá legales pero con un alto contenido de ilegitimidad.
La población está ofendida, lastimada, sintiéndose engañada y manipulada, por lo que no sería de extrañarse su ausencia en las urnas. El negarse al sufragio se contempla ya como opción única para manifestar el repudio a la degradación de la política. Si hace unas semanas el abstencionismo o el voto nulo se contemplaran por muchos ciudadanos como un retroceso democrático, a estas fechas la incredulidad e indignación social se está encargando de generar una opinión en contrario: votar es tanto como legitimar un estado de cosas que nada tiene que ver con la democracia y la representatividad ciudadana en el ejercicio del poder público.
La creencia general fue que Zedillo no servía. El año pasado se decía que Fox no sirvió, y el que está ahora después de Fox tampoco servirá para nada. Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no está en lo ratero que fue Salinas de Gortari, en la ineptitud de Zedillo, o en lo hablador de Fox. El problema está en nosotros, sí, nosotros como pueblo, nosotros como materia prima de un país. Porque pertenezco a un país donde la viveza es la moneda que es siempre valorada tanto o más que un dólar, un país en donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia de largo plazo basada en valores y respeto a los demás .
Pertenezco a un país donde lamentablemente los periódicos jamás se podrán vender como se venden en otros países, es decir, poniéndolo en maquinas en las banquetas, donde uno paga por un solo ejemplar y saca un solo periódico dejando los demás donde están.
Pertenezco a un país en donde las empresas privadas y Secretarías de Estado son papelerías particulares, donde sus empleados deshonestos que se llevan para su casa como si tal cosa, hojas de papel, bolígrafos, carpetas, marcadores, y todo lo que les falta sea para la tarea o para la escuela de sus hijos.
Pertenezco a un país donde la gente se siente triunfar si consigue robarse la señal de cablevisión del vecino, un país donde la gente inventa a la hora de llenar sus declaraciones de hacienda para no pagar o pagar menos impuestos.
Pertenezco a un país donde la impunidad es hábito, en donde los directivos de las empresas no generan ningún capital humano, en donde no hay interés por la ecología, en donde las personas tiran la basura a las calles y luego le reclaman al gobierno por no dar mantenimiento al drenaje. Un país donde no existe la cultura por la lectura, no hay consciencia ni memoria de la política, no hay interés por la economía, porque solamente les interesa Hugo Sánchez y la Selección mexicana. Un país donde nuestros Diputados y Senadores trabajan pocos días al año y cobran todos los demás como si fueran altos ejecutivos.
Pertenezco a un país donde las licencias de conducir, los certificados médicos, la residencia mexicana, incluso hasta la ciudadanía mexicana se puede comprar sin hacer ningún tipo de examen.
Pertenezco a un país donde puede subir una persona de edad muy avanzada o una mujer con un niño en brazos y la persona que viene sentada en el asiento especial para esas personas se hace que está durmiendo para no dárselo, y si alguien le reclama, se levanta para darle un golpe o decirle una mala palabra. Un país en el cual el derecho de paso es para el automóvil y no para el peatón. Un país en donde la gente está llena de faltas pero que disfruta criticando a sus gobernantes y políticos. Mientras más le digo ratero a Salinas mejor soy yo como persona, a pesar que apenas ayer compre discos y ropa pirata, y además de eso me consiguieron todas las preguntas del examen de matemáticas para mañana. Mientras más le digo falso a Fox mejor soy yo como mexicano o mexicana, a pesar de que apenas esta mañana me fregué a un cliente a través de un fraude y me fregué a mis empleados sin pagarles el tiempo extra. Ya basta, por favor ya basta. Como materia prima de un país tenemos muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita, porque esos defectos, esa sagacidad congénita, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana, más que Salinas o Fox es lo que nos tiene franca y realmente fregados en México.
Lo siento mucho porque aunque Fox hubiera renunciado, el próximo que le siga tendrá que seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa. No tengo ninguna garantía de que alguien lo pueda hacer mejor porque en lugar de tomar nuestro destino en nuestras manos, jodídamente estamos siempre esperando que alguien nos señale un camino destinado. Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después empezar a cambiar nosotros solitos como mexicanos, por eso es que nadie servirá. Ni sirvió Salinas, ni sirvió Zedillo, ni sirvió Fox, ni tampoco va a servir Calderón. O que? Necesitamos traer un Dictador para que nos haga cumplir la ley por medio de la fuerza y por medio del terror y del miedo. Aquí hace falta otra cosa, algo más inteligente que cacerolazos o paros, bloqueos y machetes. Y mientras esa otra cosa no empiece a surgir desde abajo hacia arriba, o desde arriba hacia abajo, o del centro para los lados, o como sea, seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados, igualmente fregados. Y no importa para donde te vayas, así te vayas para Europa, para Canadá o para Estados Unidos. Donde quiera que vayas siempre llevaras a México dentro de ti, y si no cambias tu forma de pensar estés donde estés seguiremos igualmente fregados. Porque es muy sabroso ser mexicano y vivir a la mexicana, pero cuando esa mexicanidad autóctona empieza a hacerle daño a nuestras posibilidades de desarrollo como nación, ahí la cosa cambia ya que un nuevo Presidente con los mismos mexicanos tampoco podrá hacer nada.
Siempre le vamos al débil o al desvalido por lástima, porque nos sentimos igual de pequeños. Fiesta nacional por un segundo lugar. Héroes Nacionales a quien gana algo, porque nosotros mismos jamás creemos que vayamos a ganar nada. Tenemos que reflejarnos en los triunfos de otros, porque los nuestros son muy escasos. Admiramos la mediocridad mediante programas de televisión nefastos y francamente tolerantes con el fracaso. Telenovelas, baila por cualquier sueño o tarugada, es la industria de la disculpa y la estupidez. No nos damos cuenta que en lugar de buscar nuevos mercados y apoyar el interno estamos esperando inmóviles que China nos arrase, y en menos de 25 años. China será la potencia mundial, y en México no habrá empleos para nuestros hijos. Pero somos un pueblo de malas copias que no creamos nada original. Fíjense como somos los mexicanos, vendemos petróleo crudo e importamos gasolina cara.
Después de este mensaje, francamente he pensado en buscar al responsable, no para castigarlo sino para exigirle, si, exigirle que mejore su comportamiento, y que no se haga que la Virgen le habla. He decidido buscar al responsable de que México este fregado, y estoy seguro que lo voy a encontrar esta tarde cuando me vea en el espejo. Ahí estará, no necesito buscarlo en otro lado, y le voy a exigir, le voy a suplicar si es necesario, que me ayude a hacer un México mejor. Gracias!